
-Señor Darcy, soy una mujer muy egoísta y con tal de aliviar mis propios sentimientos no me fijo si estoy lastimando los suyos. No puedo dejar pasar un momento más sin darle las gracias por la amabilidad sin igual de que ha hecho gala con mi pobre hermana. Desde que me enteré, he sentido verdadera ansiedad por expresarle mi toda gratitud. Y si el resto de mi familia la conociese no sería yo la única en agradecérselo.Darcy le contestó en un tono de voz que demostró sorpresa y emoción:-Me duele, me duele profundamente, que haya llegado a conocer unos hechos que, mirados desde un punto de vista equivocado, podrían despertar sus inquietudes. Nunca me supuse que la señora Gardiner fuese incapaz de guardar un secreto.-No culpe a mi tía. Una ligereza de Lydia fue la que me reveló primeramente que Ud. había mediado el asunto. Ya comprenderá que después de eso no podía yo descansar hasta conocer todos los detalles. Permítame que le dé una y otra vez las gracias en nombre de mi familia por la generosa compasión que lo llevó a tomarse tanto trabajo y aguantar tanta herida a su amor propio hasta descubrir el paradero de los fugitivos.-Si quiere agradecérmelo, hágalo sólo en su nombre propio. No pienso negar que el deseo de hacerla a Ud. feliz reforzó los demás motivos que me indujeron a actuar. Su familia ninguna deuda contraída conmigo. Mucho es el respeto que me merece, pero, si le eh de ser sincero, creo que sólo pensaba en Ud.Elizabeth estaba demasiado embarazada para poder contestar nada. Su acompañante agregó después de un breve silencio:-Tiene Ud. un espíritu demasiado generoso para jugar conmigo. Si continúa pensando como pensaba el pasado mes de abril, dígamelo sin rodeos. Mis afectos y mis pensamientos no han experimentado variación alguna, pero será suficiente una sola palabra suya para que no vuelva a hablar jamás del asunto.Elizabeth calculó todo lo delicada y difícil que era la situación en que Darcy se había colocado y se forzó a sí misma para hablar. En el acto, aunque no con frase fácil, le dio a entender que desde la fecha a que él aludía habían experimentado sus sentimientos un cambio tan radical, que la obligaban a recibir con gratitud y agrado las seguridades que ahora le daba... [...]Creía que contando todo aquello le sería más fácil obtener de su sobrino la promesa que Elizabeth se había negado a hacer. Por desgracia para su señoría (Lady Catherine), el efecto de su visita fue precisamente lo contrario de lo que ella esperaba.-Hizo nacer en mí esperanzas que hasta aquel momento no me había atrevido a acariciar-dijo Darcy-Conozco su carácter lo suficiente como para saber que si Ud. hubiese estado absoluta e irrevocablemente decidida a rechazarme, se lo hubiera confesado a Lady Catherine con toda franqueza y sin ambages.Elizabeth se ruborizó y contestó sonriente:-Desde luego, tenía Ud. pruebas de mi franqueza como para no dudar de lo que hubiese echo. Después de agraviarlo de una manera tan odiosa en su misma cara, no podía yo tener ningún reparo en agraviar a todos sus parientes.-¿Y qué me dijo Ud. entonces que yo no me lo tuviese bien merecido? Aunque las acusaciones que me hizo eran infundadas, porque arrancaban de hechos inexactos, mi comportamiento en aquella ocasión fue merecedor de los más severos reproches. Fue imperdonable. No puedo pensar en ello sin sentir repugnancia.[...]
Me encanta, y podría así, escribir todo el libro, una de las mejores novelas de Jane Austen, lamentablemente es la única que poseo pero espero en un futuro cercano poder hacerme acreedora de toda la colección, así como de la de muchos de mis escritores favoritos, por ahora me conformo con lo que tengo.. Aún tengo varios ejemplares por leer, Casona, Stoker, Shakespeare, Robert James Waller, entre otros. Así que les dejo ese fragmento y un enorme saludo..
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