
Me encuentro leyendo “El símbolo perdido” de Dan Brown, la cual es de por sí una obra espectacular voy por la página 133 y a cada palabra me deslumbra aún más. Pero una vez más lo que me llamó la atención del libro en estas poquísimas páginas que llevo leídas es en un momento donde Langdon está en una de sus clases en Harvard, donde hablando de religiones sacan el tema de los masones, entonces la clase se muestra escéptica y hasta los trata de extravagantes. Acá les dejo el fragmento porque es uno muy bueno.
“-Profesor Langdon-exclamó un joven de pelo rizado que estaba sentado en la última fila-. Si la masonería no es una sociedad secreta, ni una empresa ni tampoco una religión, entonces ¿Qué es?
-Bueno, si le preguntara a un masón, éste le ofrecería la siguiente definición: “La masonería es un sistema moral, velado por alegorías e ilustrado mediante símbolos”
-A mi me parece un eufemismo para “culto de extravagantes”
-¿Extravagantes, dices?
-¡Claro que sí!-dijo el muchacho poniéndose de pie-¡He oído hablar de lo que hacen dentro de esos edificios secretos! Extraños rituales con velas, ataúdes y sogas, y beben vino que sirven en calaveras. ¡A mí eso me parece de locos extravagantes!
Langdon recorrió la clase con la mirada
-¿A alguien más le parece algo de loquitos extravagantes?
-¡Sí!-replicaron todos
Langdon impostó un suspiro de abatimiento
-Qué pena. Si eso les parece demasiado extravagante y loco, entonces nunca querrán unirse a mi culto.
En la sala se hizo el más absoluto silencio. La estudiante del Centro de Mujeres parecía inquieta
-¿Usted está en un culto?
Langdon asintió y bajo la voz, adoptando un tono conspirativo
-No se lo digan a nadie, pero en el día pagano del dios sol Ra, me arrodillo a los pies de un antiguo elemento de tortura y consumo símbolos ritualistas de sangre y carne.
La clase se mostró horrorizada.
Langdon se encogió de hombros.
-Y si alguno de ustedes le apetece unirse, el próximo domingo puede venir a la capilla de Harvard, arrodillarse ante el crucifijo y recibir la sagrada comunión
La clase siguió en silencio.
Langdon les guiñó un ojo.
-Abran sus mentes, amigos míos. Todos tememos a lo que no comprendemos.”
Obviamente es alucinante poder hablar con tal seguridad, saber tantas cosas, es algo que admiro de personajes como Robert, pero más allá, toda la verdad que encierra cada una de sus palabras es impresionante, hoy quería compartir esto con alguien, por eso decidí subirlo acá, ojala te guste… Besos.
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