A Rebecca el amor, no le importaba,
una vez creyó amar y se burlaron de ella.
Por eso, ella juega y satisface
sus necesidades igual que un hombre,
beber y salir de fiesta es ley de los fin de semana.
Lo último que imagino era que
al despertarse, con una importante resaca
y sin recordar absolutamente nada
de la noche pasada,
harían tambalear los últimos cinco años
que ella pensó superados,
sobre todo cuando sepa
con quién compartió la cama.

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