Que ironía, mi vida.. cada vez que vuelvo a la escritura algo tenés que ver ¡Ay amor! Cómo te gusta este deporte en dónde jugas conmigo a tu antojo, de forma atrevida robas mis horas y mis pensamientos invadis como colonizador, pero lo más divertido es que años llevas ejerciendo ese poder, me enojo, mucho.
Pero nada, digo que esta vez no vas a lograr desestabilizar mi mundo, digo que esta vez te vas a quedar con las ganas de hacerme sufrir pero otra vez, acá. Escribiendo porque me rompes el corazón sin siquiera saberlo, te preocupa tu mundo y lo malo es que ¡Ahí no estoy! Me dejaste afuera, y yo como perro callejero pongo mi carita para que al menos me tires jirones de tu ser. Reclamo.
Una mirada. Una palabra.
¡Que migajera! Conformista del 3er mundo, muere mi deseo de ser... en unas palabras que, cuál vomitadas, carecen de cohesión y coherencia, porque te las robaste, también es parte de tu deporte favorito.
Y yo, te dejo ganar.
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