Con vos, pierdo mi tiempo,
y aún así mis sentimientos me juegan en contra.
Me repito que no, no vas a jugar otra vez conmigo
ni con mi tiempo, y mucho menos mis pensamientos.
¿Y qué pasa?
Ganas.
Por afano, dirían algunos.
Pero no sos ni consciente, no te dejo serlo.
Sé cómo se juega, nunca mostrar el cuello ante un predador..
justamente como vos.
Gracias por demostrarme una vez más,
que mi camino es el correcto.
No debo, pero ¡Cómo quiero!

Comentarios
Publicar un comentario